Escuela de la Palabra

El Método REDEC

Elaborado por el Rev. Alejandro Marca Mansilla, el Método REDEC propone cinco movimientos para pasar de la lectura del texto a la vida celebrada en la Eucaristía dominical.

  1. R

    Reflexionar

    Acoger la Palabra en silencio y meditarla

    Se comienza en oración y silencio, leyendo con calma el Evangelio del día para dejar que la Palabra resuene por dentro antes de decir nada.

    • ¿Qué dice el texto y qué palabra o gesto llama mi atención?
    • ¿Con qué disposición interior llego hoy a la Palabra?
  2. E

    Expresar

    Poner en palabras lo que la Palabra despierta

    Lo meditado se expresa: en voz alta, por escrito o compartiéndolo con la comunidad. Dar palabra a lo recibido lo hace consciente y comunicable.

    • ¿Cómo expreso con mis propias palabras lo que he escuchado?
    • ¿Qué sentimientos o preguntas me nacen al decirlo?
  3. D

    Discernir

    Dejar que la Palabra me interpele

    Del texto se pasa a la vida: se discierne qué está diciendo Dios hoy a mi historia personal, familiar y comunitaria.

    • ¿Qué me dice Dios a mí en este pasaje?
    • ¿Qué actitud mía pide conversión?
  4. E

    Entregar

    Ofrecer a Dios lo discernido

    Lo discernido se entrega al Señor en oración: se le ofrece la vida, las luchas y las decisiones, confiando en su gracia.

    • ¿Qué pongo hoy en las manos de Dios?
    • ¿Qué le entrego de mi historia, mis miedos o mis proyectos?
  5. C

    Compromiso

    Traducir la Palabra en obras concretas

    La Palabra se hace vida en un propósito claro, medible y realizable para la jornada o la semana, que culmina en la Eucaristía dominical con la comunidad.

    • ¿Qué haré hoy, en concreto, a partir de esta Palabra?
    • ¿A quién debo servir, perdonar o acompañar esta semana?